
En 1947, dos años después de finalizar la Guerra Mundial, Christian Dior debuta en la historia de la moda convirtiéndose en el gran competidor de Coco Chanel y Balenciaga.
Dejando atrás la austeridad ocasionada por la guerra y la sobriedad de la vestimenta, Dior se atrevió a desafiar esas limitaciones provocando un cambio dramático y revolucionario en la moda.
Su primera colección de Alta Costura se llamó “Corolle” (nombrada así como referencia a la corola de una flor, en las que se inspiró para sus diseños), una colección que representó la necesidad de retomar el lujo y exaltar la sensualidad femenina, proponiendo con hombros suaves y caídos, chaquetas con cinturas entalladas de avispa (que se lograba con un corpiños rígidos y cortos), caderas anchas, a veces con relleno, y faldas largas, muy amplias y con mucho vuelo, para las que utilizaba un uso “excesivo” de tela.
Estilo y técnica que por la prensa se denominó “New Look”
Este modelo, el traje Bar, abrió el desfile de Dior y definió la silueta femenina de la década de 1950.

