El esmoquin: una vía de escape

Todo en esta vida tiene un motivo y un por qué y, aunque algunas cosas nacen como consecuencia de la casualidad o el azar, esa casualidad o ese azar también son movidos por algun que otro motivo. 

El nacimiento del esmoquin también tienen un porqué, sus orígenes se remontan entorno al año 1860.

Eduardo VII de Gran Bretaña fue, sin pretenderlo, un líder respecto de la moda real de su época, puso en tendencia, entre otras muchas, el no abrocharse el ultimo botón de las chaquetas o chalecos para poder estar mas cómodo. Ese guiño a la moda tuvo mucho que ver con su cuerpo robusto y con independencia del motivo de su estilo todos le imitaban.

 

EDUARDO VII Y ALEJANDRA DE DINAMARCA
El cierre que exhibe en esta foto probablemente guarde mas relación con su figura que con cuestiones de moda

En torno al año 1860 el rey encargó al prestigioso sastre Henry Poole el diseño de un traje elegante y con el que, al mismo tiempo,  pudiera estar cómodo. El resultado de este encargo fue la confección de una smoking jacket, prenda que lucía en sus cenas privadas y fiestas informales.

Es necesario señalar que hasta el siglo XIX los roles de género estuvieron muy acentuados en la sociedad.

El esmoquin era una prenda de uso exclusivamente masculino.

Luisa Capetillo

 

En 1919 Luisa Capetillo tuvo que enfrentarse a la Justicia por empeñarse en usar pantalones, fue la primera mujer que lo hizo en Puerto Rico.

 

 

En el año 1930 se estrenó la película Morocco y su protagonista, la actriz alemana Marlene Dietrich (una revolucionaria sexual), fue la primera mujer en lucir un esmoquin negro en la gran pantalla, provocando un vuelco en las leyes de género y alborotando a la sociedad de aquel entonces.

Marlene Dietrich

A pesar de este precedente, y debido a las numerosas prohibiciones que recaían sobre el comportamiento y la vestimenta de las mujeres, no fue hasta la década de los años 60 y 70 cuando comenzaron a unificarse los roles de género.

La década de los años 60 estuvo marcada por las transformaciones sociales a nivel mundial: el movimiento de la liberación femenina, la revolución sexual, las protestas de los jóvenes contra el orden establecido, la guerra y la lucha contra la discriminación racial. La impresión general era que las jóvenes de aquellos años comenzaban a dejar de depender de los hombres y a ser dueñas de sus propias vidas.

Yves Saint Laurent, uno de los diseñadores mas importantes de ese periodo posterior a la segunda guerra mundial, se atrevió a plantar cara a las reglas hasta entonces marcadas en la alta costura introduciendo el esmoquin masculino en la alta costura femenina.

En la presentación de su colección de alta costura del año 1966 exhibió su  primer «le smoking», una verdadera relectura femenina de la prenda que hasta ese momento esta reservada a los hombres.

colección de alta costura YSL 1966
Se componía de un pantalón recto, una camisa de organdí blanco con chorrera y una chaqueta ajustada.

El público que llenaba el taller del número 5 de la avenida Marceau se quedó atónito, la prensa y los clientes no acababan de entender el cambio de estética del diseñador, fue duramente criticado por ello.

 

El esmoquin femenino reflejaba el espíritu del momento, una verdadera declaración política, un arma de lucha femenina.

Más que una prenda se convirtió en un símbolo, hablaba de un nuevo modelo de mujer, una mujer con más poder.

A pesar de las numerosas críticas de la prensa, las celebrities de aquel momento  decidieron lucir esta carismática prenda. La actriz Catherine Deneuve fue la primera privilegiada en adquirir un esmoquin de YSL.

Catherine Deneuve
Catherine Deneuve con Yves Saint Laurent
Liza Minelli
Liza Minelli fotografiada por Francesco Scavullo
bianca-jagger
1971 Bianca Jagger se casa en Saint Tropez con Mick Jagger luciendo una chaqueta blanca de esmoquin de Saint Laurent

Helmut Newton

Mítica foto sin flashes realizada en 1975 en un callejón del Marais parisino por Helmut Newton para Vogue París, inmortalizando a la modelo danesa Vibeke Knudsen  luciendo un Le smoking junto a otra modelo completamente desnuda, tan solo con tacones .

Una imagen icónica, todo un hito cultural, una mujer que, sin dejar de serlo, puede ser masculina, sexy y femenina al mismo tiempo.

Desde aquel dia de 1966,  la gran innovación de Yves Saint Laurent , el «Le Smoking” se ha convertido en un básico de muchos armarios, una pieza clave por su ambigüedad, elegancia y por su irradiación de poder.

 

 

 

Yves Saint Laurent dijo en cierta ocasión «vestirse es una manera de vivir». Indudablemente el esmoquin cumple con ese principio, fue su forma de apoyar el movimiento de la liberación femenina a través de un camino no esperado, ofreciéndonos una prenda con la que sentirnos poderosas, seguras de nosotras mismas y a la vez hiperfemeninas.

En palabras del creador: “Para las mujeres el esmoquin es una prenda indispensable con la que sentirse bien siempre porque tiene que ver con el estilo, no con la moda” “La moda viene y va, pero el estilo es para siempre”.

 

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