A lo largo de la historia de la moda las mangas han tenido un papel relevante en la transformación de patrones que, a su vez, identifican el estilismo de cada época.
Esta temporada, las mangas victorianas y/o voluminosas, marcan la nueva elegancia.
No importa el tipo de manga que sea, siempre que el resultado sea resaltar esta parte de las prendas con volúmenes o con detalles que marquen y ensalcen hombros y brazos.
Vamos a identificar los diferentes tipos de mangas y las versiones actuales.
Manga jamón: este tipo de manga nace muy amplia y fruncida desde el hombro y se va estrechando hasta llegar el codo, y a partir de ahí se ajusta totalmente al brazo hasta el final, de tal modo que nos recuerda a la figura de un jamón, de ahí su nombre.
En francés, se bautizó gigot, y es que ése es justamente el aspecto al que remiten estas mangas enormes que empezaron a la altura del hombro cuando irrumpieron en la escena por el año 1820. Durante el S.XIX la manga jamón tuvo dos momentos relevantes, en la década de 1830, y cerrando el siglo en 1890, en esta segunda vuelta irrumpieron aun con mayor volumen, justo empezando desde el hombro.
Después, como guiño a la historia las mangas gigot han vuelto a asomarse a las pasarelas cada cierto tiempo. La última gran ola se vivió a mediados de los 80, con Yves Saint Laurent, Christian Lacroix y Emanuel Ungaro entre otros.
Esta temporada hemos podido ver de nuevo esta tendencia historica en las pasarelas.
Manga farol: Este tipo de manga es más bien corta aunque también existen diferentes variedades mas largas, lo que caracteriza este tipo de manda es que va fruncida en la sisa y en el bajo para darle volumen.
Manga Raglán: Manga que va desde la sisa hasta el cuello, cubriendo todo el hombro, creando una costura larga y diagonal. Su nombre proviene de Lord Raglán y el uniforme que llevó en la guerra de Crimea.
A Raglan, que entonces no se apellidaba Raglan sino FitzRoy Somerset, el brazo se lo arrancó la nutrida potencia de fuego francesa empleada en la batalla de Waterloo.
En la Gran Bretaña del siglo XIX lo más parecido que hubo a ese apellido, y sólo desde 1852, fue un caballero llamado, precisamente, Lord Raglan, que no “Ranglán”. Es cierto que ese caballero había perdido su brazo y deseó que su sastre ocultase al máximo posible el inconveniente del brazo.
En las pasarelas hemos podido ver diferentes versiones de este tipo de manga.
Como podréis comprobar, las mangas esta temporada adquieren un fuerte protagonismo, no dudes en apuntarte a esta tendencia, atrévete a jugar con los volúmenes y las formas.
fotos http://www.vogue.es