Oriente ha estado presente en las pasarelas de esta temporada, se trata de un estilo oriental reinventado y modernizado.
Prada nos ha mostrado diseños con cuellos mao, pijamos de seda y sandalias propias de una geisha.
El colorido y el barroquismo siguen siendo la marca personal de Gucci. Este desfile ha sido mágico, destacando prendas de inspiración oriental con grandes dragones, el reflejo de una fantasía exótica.
Vestidos y chaquetas kimono, must que comenzó la temporada pasada, Balmain ha reinventado con maestreza esta prenda oriental.
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