La década de los ochenta dejó una huella imborrable en la historia de la moda, noches de brillos y moda disco.
En los años cincuenta surgieron los rockeros, en los años setenta los punkis y en los años ochenta es cuando comenzaron a surgir movimientos que utilizaron la moda como un símbolo de expresión.
Una vez superada la Transición, España vivió una época de apertura y libertad, fue una etapa de revelación en todos los ámbitos: la moda, la llegada de las marcas, el auge del fenómeno fan en la música, el cine y la televisión.
Surgió la “movida madrileña” como movimiento contracultural que se caracterizó por dar una imagen de una España “moderna”, la moda se transformó en voluptuosidad, rebeldía y descaro.
A nivel internacional la caracterización de exageración, excesos y barroquismo en el mundo de la moda vino de la mano de diseñadores tan reconocidos como Jean-Paul Gaultier o Vivienne Westwood.
Madonna a nivel internacional y Alaska a nivel nacional fueron iconos de esta época.
Esta temporada Marc Jacobs ha reinterpretado la década ochentera con siluetas oversized, bombers en colores brillantes, estampados de leopardo y el mítico pelo cardado.
Saint Laurent tambien ha exhibido esta tendencia ochentera con sexys y llamativos little black dress, utilizando el negro como color protagonista, escotes en forma de corazón y hombros resaltados, la imagen de una mujer joven, rockera y rebelde.
Todas nosotras recordamos las maxi hombreras como una de las siluetas mas características de la moda ochentera.
Balenciaga también ha apostado esta temporada por el volumen XL en los hombros, con marcadas dosis de estilo ochentero al incluir colores brillantes y leggins.
Prendas ochenteras que simbolizan rebeldía y hacerse notar, extravagancia a la vez que exuberancia.
Prendas que sin hablar dicen: «mirame» .
Si no te gusta pasar desapercibida esta es tu tendencia de esta temporada primavera verano 2017.
Fotos: http://www.vogue.es